Recientemente Irene Sánchez, trabajadora de AFEMEN, tras recibir formación especializada, se ha convertido en una de las profesionales pioneras que ponen rostro a la nueva figura del facilitador procesal, impulsada en el ámbito de la justicia. Irene es trabajadora del Centro Social de AFEMEN en la delegación de Sanlúcar y referente en el programa de atención en los centros penitenciarios y a las personas con problemas de salud mental inmersas en procesos judiciales.
Junto a otros compañeros, Irene forma parte del grupo de profesionales especializados que colaboran con Plena Inclusión, entidad encargada de la licitación y desarrollo de este nuevo perfil profesional. Este equipo está integrado por trabajadores con amplia experiencia en intervención social, discapacidad y acompañamiento a colectivos en situación de vulnerabilidad.
La figura del facilitador procesal nace con el objetivo de garantizar que las personas con diversas capacidades puedan comprender y participar de forma efectiva en cualquier proceso judicial o policial. Para ello, estos profesionales se encargan de adaptar la comunicación, ofrecer apoyo personalizado y asegurar que los procedimientos sean accesibles, comprensibles y respetuosos con las necesidades de cada persona.
La participación de Irene Sánchez en esta iniciativa refuerza su trayectoria en el ámbito social, especialmente en el trabajo con personas privadas de libertad y en contextos de especial complejidad.
Con la puesta en marcha de esta figura, se da un paso decisivo hacia una justicia más inclusiva y accesible, donde todas las personas, independientemente de sus capacidades, puedan ejercer sus derechos en igualdad de condiciones. Un avance que marca un antes y un después en la forma de entender la atención dentro del sistema judicial.









