El huerto de AFEMEN Chiclana continúa creciendo gracias al compromiso y la constancia de las personas usuarias que participan en esta actividad y la monitora de referencia, un proyecto que va mucho más allá del cultivo de frutas y hortalizas. Cada jornada en el campo supone un aprendizaje, un esfuerzo compartido y una oportunidad para disfrutar del contacto con la naturaleza, comprobando de primera mano el trabajo y la dedicación que requiere obtener los productos de la tierra.
La recompensa llega con cada cosecha, cuando el esfuerzo realizado se transforma en alimentos saludables. Además de los beneficios que aporta el consumo de productos cultivados de forma natural, el trabajo en el huerto favorece hábitos de vida saludables, fomenta el compañerismo, la responsabilidad y el bienestar emocional de sus participantes. En AFEMEN Chiclana, esta iniciativa continúa demostrando que sembrar y cultivar da buenos frutos y mejores resultados en la recuperación de las personas con enfermedad mental.







